siGues & seGuiRas en mi mente

,



Un adiós silencioso se llevo los únicos meses que he conseguido vivir de mi vida, dejándome el alma triste y fría, volviendo a la soledad, y a pensar cómo estarás.

Llevándome a la depresión y a la muerte. Un adiós tan difícil, o casi imposible de borrar.

No te puedo olvidar, tu ausencia es algo que me tiene herida, la noche es larga y triste. Quererte como te quiero y que me quieras, es lo único que me importa.

Hoy sin tí, sigo recordándote, sigo lamentándome, como ya lo hice hace unos meses, y como vuelvo a hacerlo ahora.

Ya no puedo reír, no sabes cuantos meses te llevo llorando, al no tenerte más entre mis brazos, ni sentir que te tengo a mi lado.

Es que no sé vivir así, tú lo eras todo para mí, anhelo tenerte para hablarte de todo. Eras mi único apoyo en la vida. Quiero llamarte y susurrar, ¡te quiero! Pero es bobada, porque sé que ya no significo nada para tí, solo soy agua pasada en tus recuerdos.

Hoy sin tí, sigo recordándote, sigo lamentándome, ¿por qué?, por qué me tocó a mí una vida tan injusta, ojala volvieses a mi lado para decirme que aún me quieres, pero me temo que es algo imposible.

Tú ya no quieres nada de mí. Me has olvidado, y no me alegro, porque te necesito a mi lado, porque eres lo único que tuve en mi vida en aquellos momentos tan malos, y justo en el peor momento me tuviste que abandonar.

¿Por qué?, no hago más que preguntar por qué, por qué y por qué. Después de unos meses sigo sin entenderlo, sigo sin comprenderlo.

Aquel tiempo unidas, contándonos mil historias, riéndonos y llorando como dos tontas, que bellos momentos, incomparables. Siempre a tu lado, unidas por esa ilusión que tenías, por esa ilusión que tenía yo.

Me sorprende pensar que tú me querías. No se hace eso a una persona que se quiere aunque sea un poco. Odio recordar aquellos días, lo odio, pero no lo puedo evitar.

Me engañaste no una, sino muchas veces. Me hiciste creer en un mundo en el que existía un tu y yo. He perdido toda la credibilidad que tenía en tí, pero no el cariño que te tengo. Es imposible, es superior a mis fuerzas olvidarte. Por más que lo intente, no puedo creerte, ya no puedo confiar en tí.

Necesito una señal que me haga saber que no soy nada para tí. Que nunca jamás recuerdas estar a mi lado. Es la esperanza que me queda para seguir queriéndote, si sé que ya no sientes nada de eso, definitivamente serás un pasado para mí, y no un presente. Aunque en mi mente siempre estarás presente.

Hoy sin tí, sigo recordándote, sigo lamentándome, como ya lo hice hace unos meses, y como vuelvo a hacerlo ahora.

Ningún día recuerdo que todo lo que pasó entre las dos, no era más que una falsa, algo que me hiciste creer que era verdad, que era lo más importante para las dos. Pero, sin embargo, ningún día he dejado de pensar que todo era mentira. Parece que para tí era un juego, y lo sigue siendo.

Me engañaste, mientras que me hacías creer estar dentro de tu vida, me engañaste como si fuera una conocida. Eso es algo que jamás podré olvidar. Me hiciste bajar de aquella cima en la que me encontraba para estar al filo de la muerte, caer verticalmente al vacío, y lo peor, sin tu cariño. Sin el cariño que yo creía que tenías.

Me siento muy mal, eres la mejor persona que he encontrado en mi vida. Perdí al único apoyo que yo tenía en esos momentos, le perdí de un día para otro sin darme cuenta.

¿Qué no te di?, ¿qué te faltó de mí?, ¿qué hice mal?. Hay tantos “qué” en mi cabeza y no soy incapaz de descifrar ninguno. Siento que mi vida vaya cada días más a pique, pero esta desesperación por no saber que me conviene me cubre la cabeza, haciéndome pensar solo en eso, solo en lo mal que me siento, en lo mal que me lo estas haciendo pasar.

Ahora, no sé porque, tal vez por lo mal que me siento, tal vez porque he sido incapaz de borrarte de mi mente, tal vez, no sé ni que decir.

Odio esta bipolaridad estúpida que tiene la vida, los lados, por los que vivir y por los que morir me invaden la cabeza, tantos motivos por los que morir, y solo uno por el que vivir.

Hoy sin tí, sigo recordándote, sigo lamentándome, como ya lo hice hace unos meses, y como vuelvo a hacerlo ahora.

Te sigo llorando, cada noche, cada momento que estoy sola, no hay un solo segundo que no te tenga en mi mente. ¿Por qué?, por qué no puedo hacer caso a las personas que quieren lo mejor para mí y me intento olvidar de ella, porque soy tan tonta que ni siquiera lo intento, porque es imposible.

Tal vez el miedo a ver que no puedo olvidarla aunque lo quiera con todas mis fuerzas, pueda conmigo, tal vez, solo tal vez.

Fuiste la única que de verdad me demostró lo que es una amiga, mi única amiga, siempre lo serás aunque para ti ya no lo sea. Esa nunca se olvida, nunca, aunque sea lo que más se desee en el mundo. Intento levantarme, estirar mis alas y volver a volar, intento deshacerme de este mal que me ha tocado, intento olvidar todo lo malo que tengo en estos momentos y pensar en un tiempo pasado, pero no tan pasado, en el que estaba a tu vera, cuando siempre me decías que te tenía en vilo.

Mis intentos son nulos, pero no dejaré de intentarlo, hasta que un día lo logre. Ese día será genial, me sentiré conforme conmigo misma, por haber conseguido algo que tenía en la lista de imposibles, cuando lo consiga.

El pasado, ¿qué es el pasado?. Recuerdos, solo recuerdos estúpidos imborrables, recuerdos que jamás se volverán a repetir, recuerdos que solo sirven para pensar que jamás volverán.

Hoy sin tí, sigo recordándote, sigo lamentándome, como ya lo hice hace unos meses, y como vuelvo a hacerlo ahora.

Hoy es un día como otro cualquiera, solo cambia que hoy he decidido plasmar mis pensamientos, mis recuerdos y mis mas sentidos dolores. Nada más cambia este día de otro, nada más. Todos mis días son iguales, todos mis días pensando y recordando, y sobre todo llorando.

Te has convertido en parte de mi alma, ya nada me consuela si no estás tú también. Tú siempre serás la primera, única e inigualable. Siento un vacío muy grande, me faltas tú. Necesito que seas como antes y que me quieras de verdad, no solo que me lo hagas creer.

Hoy sin tí, sigo recordándote, sigo lamentándome, como ya lo hice hace unos meses, y como vuelvo a hacerlo ahora.